domingo, 30 de septiembre de 2007

Entrevista


Sebastián Escalona, artista visual

“En el punto final está el parricidio del arte”

Luego de participar, en febrero pasado, del Proyecto Encuentro 2007 Danza y Performance que se realizó en Buenos Aires y La Plata, Sebastián Escalona se prepara para difundir su trabajo en Chile, Argentina y España. Luego de la experiencia en el país trasandino, Sebastián ha visto con asombro cómo su obra experimenta una vertiginosa difusión que hoy supera todo tipo de fronteras.

El año pasado, un grupo de estudiantes de Licenciatura en Artes, mención Artes Plásticas, fue convocado a participar de un encuentro de Performance en Buenos Aires y La Plata. Entre ellos se encontraba Sebastián Escalona, un estudiante a punto de egresar. En esa oportunidad, Paula Doménech vio con interés el trabajo de Escalona y juntos comenzaron a idear una serie de proyectos que desarrollarán durante este año. “Estoy trabajando con la productora Paula Doménech, que produjo el evento al que asistimos con mis compañeros en febrero y a la vez es la productora general de la revista argentina Malabia, que es virtual y que tiene muchos adeptos también en Barcelona. Paula se interesó en mi trabajo y empezamos a hacer proyectos. Tenemos varios, que iremos desarrollando durante el año y que me expanden el espectro hacia Argentina y Buenos Aires, principalmente”.

Además de los proyectos con Doménech, Sebastián participará de diversos encuentros de performance en Buenos Aires, Córdoba y Rosario. El próximo número de Malabia contará con una entrevista a Escalona y al regreso de su último viaje a tierras argentinas, una periodista de TVN lo buscó para contarle que quería difundir su trabajo. “no sé, todo ha sido muy extraño. Se empezó a difundir la obra y es increíble cómo va circulando de mano en mano y se van generando influencias”

Sebastián egresó el año pasado y ahora prepara su tesis. Tiene 25 años y una proyección que nunca imaginó. Las razones, una obra que se sustenta firme y coherentemente sobre la base de la crisis de la representación. “El proceso que he llevado como artista desde el principio hasta ahora, se puede dilucidar como un discurso unificador y que es, básicamente, el tema de la representación como alma mater. Cuando evolucionas dentro de la universidad, te das cuenta de que hay unos polos de crisis representacionales que te hacen cuestionarte por las condiciones que tenemos como artistas y que es la capacidad de crear ilusiones dentro de un formato y de sensibilizar al espectador. Eso se va expandiendo a las versiones más contemporáneas de la representación como la performance, el video arte, la instalación y, llegado al punto final, está el parricidio del arte: matar a la madre y al padre y poder desligarse de la herencia que acarrea la representación y la academia”

Para mostrar estos elementos, Escalona ha desarrollado cuatro obras en las cuales de leen los “parricidios” de los que habla y que giran principalmente sobre el autorretrato. La primera, Artista sobre muro, en la que “se pega” sobre un muro, permaneciendo estático. Lo interesante para el artista, es que en esta obra el producto como tal es desplazado por el cuerpo del propio artista. En su obra Portátil, dispone una pantalla LCD en su espalda y visita los museos como un espectador más. La ruptura se genera cuando se convierte en espectador, obra de arte, artista y museo, pues los demás visitantes pueden recorrer parte del trabajo de Sebastián mirando la pantalla.

En la tercera obra, “yo levito y vuelo. La gente puede ver que me elevo, siendo que no me elevo y ahí está la capacidad del artista de crear una ilusión en el otro y a través de la ficción, crear una emoción verdadera. Un poco ir al extremo de elevarme por los aires, cuando estoy con los pies en la tierra. El artista es como un ilusionista, un mentiroso”. El último de sus trabajos, con el que postuló al concurso de video arte de la Universidad de Chile, encierra este concepto de manera aún más clara. “Dibujo un autorretrato en cámara rápida y luego, con unos guantes de box, rompo ese dibujo. Trato de pasar más allá de la realidad, del muro, de la representación. Lo que consigo es agotamiento, fracaso y producir esa temática que es la crisis de la represtación. Donde creamos una realidad imaginaria que no es más que una mentira. Esos son los tres estados: representación, crisis y parricidio. Y eso es un conflicto para el artista también”.

El conjunto de tu obra muestra un correlato coherente y un hilo conductor, ¿están pensadas como un todo?

Eso es lo mejor, la obra es imposible planearla. Son pulsiones, te nace la idea, se producen y después del impulso y después la reflexión. Jamás el fenómeno inverso y es interesante manejarse con esa dinámica y posteriormente tener la reflexión y ver que existe algo, un hilo conductor que es tu punto de vista, tu discurso y tus intereses. Pero eso viene después, es el reflejo.

Entrevista


Con el proyecto “Crocuta, crocuta Toys “

INGEBORG OGAZ GANA FONDART POR SEGUNDA VEZ

La artista visual egresada de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, prepara “Crocuta, Crocuta Toys“, gracias a la obtención de su segundo premio Fondart. Siguiendo con la línea de Canis Familiaris, trabajo que obtuvo el mismo premio el año pasado, Ingeborg Ogaz pretende continuar su trabajo basado en los animales.

Dulce y muy expresiva. Ingeborg Ogaz es una artista inquieta. Egresó de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile el año 2005 y, aunque actualmente se encuentra realizando su tesis, su carrera la perfila como una artista con convicción, con un proyecto que la avala y varios premios y exposiciones a cuestas.

Por segundo año consecutivo, Ogaz obtiene un premio Fondart. El primero, con canis familiaris, consistió en la elaboración de 50 pinturas de perros callejeros en un inusual soporte: objetos cotidianos en desuso. La idea, explica Ingeborg, “fue mostrar a los perros de la calle como un objeto de desecho que primero sirve y cuando no, simplemente se bota. Es lo mismo que pasa con los objetos comunes: maletas, sartenes, ollas, refrigeradores. Y finalmente es lo que pasa con todo en la sociedad”.

Luego de la presentación de Canis Familiaris, Ingeborg comenzó la elaboración de un segundo trabajo; esta vez titulado Crocuta, Crocuta Toys y que tiene como principal objeto a las hienas. La idea era continuar trabajando con animales, tema que para Ogaz es transversal en su obra.

“Pensé en estudiar veterinaria, me encantan los animales, sin embargo no pude dejar de lado mi vocación y descubrí que es a través del arte la forma en que puedo involucrarlos, crear conciencia”. Y se ha mantenido firme en el planteamiento: su obra gira en torno a los animales y remecer al público es la principal consigna. Primero, haciéndolos reflexionar sobre la utilización de una mascota tan tradicional como el perro, y su posterior abandono. Ahora, la idea es despertar curiosidad frente a las hienas “un animal que siempre ha sido vinculado a la traición, y que generalmente se percibe como bastante vil”,explica Ingeborg.

Luego de su trabajo con los perros, Ogaz comenzó a investigar sobre los antepasados de este animal. Al encontrarse con una pequeña especie que nada tenía de similar, decidió elegir a la hiena por su parecido físico, a pesar de que genéticamente poco tienen que ver. De esta forma surgió este segundo proyecto, el cual será trabajado en un formato especial, los juguetes; lo que también significa un nuevo desafío para la artista: el diálogo de la pintura con el volumen. “Este nuevo formato, más “escultórico”, significa todo un reto para mí”, comenta Ingeborg.

Figuras talladas en plumavit, luego trabajadas en fibra de vidrio para ser terminadas con resina. Aunque suene complejo, Ingeborg plantea un montaje simple; el que podrá visitarse a comienzos del próximo año y que pretende despertar la curiosidad del espectador, el que se enfrentará al particular tratamiento de un animal con una oscura historia.

La obra de Ogaz no sólo está enfocada en los Fondart. Ya en la escuela, comenzó a exponer en lugares como la Casa de la Cultura Anahuac, o en la Corporación Cultural de Las Condes, en el Primer Encuentro Metropolitano de Artes Visuales, organizado por la Universidad Mayor, y en el cual resultó ganadora. También se puede encontrar una de las obras de la serie canis familiaris, titulada “Júpiter” en la preselección del Primer Concurso MAVI de Arte Joven.

Ingeborg buscó lugares dentro del campus Juan Gómez Millas para exponer su último trabajo, sin embargo le recomendaron buscar un lugar más grande, donde poder llevar más público. Sin pretensiones, Ingeborg Ogaz sorprende.